La enfermedad del amor.

Tiene algún tipo de Tifus y alguna pequeña infección, es algo doloroso, además las medicinas afectan al ánimo.
El hecho de que K esté enferma y yo con ella me hace pensar en los matices del amor, en el gusto de dar no por recibir,
sino tan solo por el puro placer de dar a quien se ama.
He estado y aún lo estoy, con mucho gusto, cuidándola, con ella, intentando hacerle el dolor más soportable.
Las enfermedades, como siempre, son maestros, y tanto al enfermo como a aquellas personas que habitan con él les puede hacer entender y profundizar en el sentido de esa enfermedad en ese momento preciso. Y quienes reciben este mensaje deben inentar descifrarlo, comprender la metáfora, y de ahí, aprender, cambiar. Hay quien dice que un cuerpo vivo no puede estar enfermo, y que las enfermedades , todas ellas, no son más que representaciones de nuestras frustaciones, de, por tanto, nuestros deseos no cumplidos.
It´s all in the mind, men, diria George Harrison viajando en un submarino color yema de huevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario